¿Cómo actuarías si supieras que ya tienes todo lo que deseas?

Imagina por un momento que un genio mágico te dijera que todo lo que sueñas: la salud, el amor, el dinero, el éxito que visualizas, ya son tuyos. Solo que están guardados en una bodega, muy cerca de donde estás. El genio te entrega un mapa simple: caminar unos pasos, recoger la llave y volver a abrir la puerta. ¿Actuarías diferente de cómo actúas ahora si supieras que todo lo que buscas ya es tuyo? Si tu respuesta es “sí”, piensa en otra cosa aún más importante: ¿cómo te sentirías en el camino hacia esa bodega?

La neurociencia y la psicología del comportamiento han demostrado algo interesante: las emociones son fundamentales para tomar decisiones. Un caso muy estudiado es el del paciente “Elliot”, documentado por el neurocientífico Antonio Damasio. Elliot sufrió una lesión en la corteza prefrontal ventromedial, la región encargada de integrar emoción y decisión. Como consecuencia, perdió la capacidad de sentir emociones de forma normal. Lo sorprendente es que, aunque su razonamiento lógico seguía intacto, no podía tomar decisiones simples como qué ropa ponerse o qué comer.

A esto se le conoce como la «hipótesis del marcador somático» y en términos simples sugiere que nuestras emociones actúan como “señales” internas que guían nuestras elecciones. Las decisiones humanas no son puramente racionales. Son, por el contrario, bastante emocionales. Si actúas desde la emoción de seguridad, confianza y certeza, tu mente y tu cuerpo se alinean de una forma distinta. Empiezas a ver oportunidades donde antes había dudas. Tomas acciones más decididas. Te vuelves más creativo, más resiliente, más capaz de sostener el esfuerzo. Y si tienes la convicción y ese sentimiento de que ya tienes todo lo que buscas, lo más probable es que muy pronto sea tuyo.